México acaba de vivir una de las experiencias más nutritivas y bien organizadas en lo que respecta al aclamado género japonés: Visual Kei.
Organizado por la promotora ‘Moonlight Producciones‘ y con apoyo de la agencia ‘Royal Stage‘, el ‘Mystical Fest‘ llegó por primera vez a México con cuatro increíbles propuestas que desbordaron talento y legado sobre el escenario del Foro Veintiocho de la CDMX.
En la velada del 22 de agosto, las actividades dieron inicio en punto de las 19:00 horas, con Mayohk, dueto conformado por Hora en la tornamesa y voces y por Közi en la guitarra y voz principal. El dueto inició actividades de este mini festival con una gran cantidad de publico reunido en el recinto e interpretando temas como «Planeta» o «Sexy Music» las cuales fueron parte de su set-list con el cual rompieron el misterio de su sonido (ya que en México es muy difícil encontrar musica de este duo en plataformas) y pusieron a bailar a los presentes con su mezcla entre darkwave e industrial.


📸: Donaldo Enriquez.
La divina presencia de Kaya & Hizaki
Como salidos de un cuento victoriano, tocaba el turno de Kaya quien estaría acompañado de Hizaki, ambos músicos enfundados en sus clásicos y divinos vestuarios tomaron el escenario junto a un muy emocionado Zero (Bajista de la banda Jupiter) del cual fue esta su primera visita a México.
La teatralidad tomó el escenario de Foro Veintiocho y los ‘lightsticks‘ comenzaron a moverse al ritmo de «Vampire Requiem» y «Rose«. Dentro del set-list de Kaya también pudimos escuchar «ARCADIA» tema original de la banda Jupiter en el cual, el virtuosismo de Hizaki se hizo presente con un impecable solo de guitarra demostrando el porqué es y será siendo un referente en el género.
La parte emotiva llegó cuando Kaya interpretó un par de temas para músicos que ya partieron de esta tierra. Comenzó «Pegasus Fantasy» que en palabras del artista mencionó: [Esta es una canción muy querida por el público mexicano, espero que la disfruten]. Y sin hacer alguna pausa, el recinto pudo escuchar «Pink Spider«, icónica canción de Hide (X Japan) músico que lamentablemente falleció en 1998.


📸: Donaldo Enriquez.
El legado y la gran presencia de Közi
La noche continuó ahora con la presencia de Közi, quien fue presentado por un muy emocionado Zero.
Ahora enfundado en un mono con vivos en rojo, el legendario guitarrista nos hizo vibrar de principio a fin, tomando el escenario con su misticismo y dramatismo al interpretar cada canción.
«Iluminati» fue la primera canción de Közi y fue la que comenzó con una nostalgia y felicidad para los asistentes, pues nadie pensó volver a escuchar en vivo esta canción de Malice Mizer tras la disolución de la banda. El set del legendario músico japonés también incluyo temas como «Honey Vanity» y «Que Si» acompañados de una iluminación que complementaba la mística y oscuridad de Közi.
El cierre sería espectácular pues dos temas más de Malice Mizer se harían presentes «Je te Veux» y «Color me Blood Red» dejarían al público extasiado.


📸: Donaldo Enriquez.
El oscuro cierre de Schwarz Stein
El cierre sería tan solo la cereza del pastel.
La oscuridad y virtuosismo se hacía presente con Schwarz Stein, el dueto conformado por Kaya y Hora, con su poderoso darkwave que comenzaba a mover los pies de los asistentes con «Perfect Garden«.
Acompañados de una luminación de ensueño que enaltecía las personalidades y los vestuarios del dueto, esta también encajaba perfecto con los beats y la hermosa voz de Kaya que aún emocionada aderezaba su presentación con el clásico ‘¡Viva México!‘.
Complementando la velada, «Lover«, «Release Me«, «Heaven«, «CREEPER» e «Immortal Light» invadirían con sus beats el Foro Veintiocho y cerrando el set, Schwarz Stein interpretaría «New Vouge Children» con la cual harían explotar al público y no dejarían a ninguno sin corear dicho himno del dueto.


📸: Donaldo Enriquez.
El adiós de una velada inolvidable
El festival cerraba la noche con los músicos dando las gracias ataviados en las playeras conmemorativas del festival y ondeando un par de banderas de México.
Hizaki saltaba a la vaya para regalar plumillas y chocar las manos con sus seguidores, Közi no dejaba de brincar sobre el escenario y Kaya y Hora hacían corazones con sus manos señalando al público y agradeciendo por la ferviente emoción con los que les recibieron.
Este sin duda no fue un festival, fue una odisea a través de lo más icónico del género, una fiesta que esperamos no muera y que se fortalezca como un encuentro para los más fervientes seguidores de uno de los más representativos estilos visuales y musicales de Japón.


📸: Donaldo Enriquez.