De Mashle a la CDMX: El fenómeno Creepy Nuts desata la locura en su primer aterrizaje en México

Hay noches que se sienten como un «combo» perfecto, y lo que vivimos el pasado domingo 19 de abril en el Pabellón Oeste del Palacio de los Deportes fue precisamente eso: una explosión de talento, cultura japonesa y una energía que rozó lo irreal. Creepy Nuts pisó tierras mexicanas por primera vez, y el resultado fue un sismo de hip-hop y beats que nadie vio venir, pero que todos necesitábamos.

Un debut histórico y efervescente

Desde que se anunció su visita, la expectativa era alta, pero la realidad superó cualquier pronóstico. El público mexicano, conocido por su intensidad, se desvivió por la agrupación desde el primer segundo. No fue un concierto más; fue una comunión donde cada rima de R-Shitei y cada scratch de DJ Matsunaga eran recibidos con gritos que hacían vibrar las paredes del recinto.

Un debut aplastante.
📸: Donaldo Enriquez.

Del anime a los himnos: Un setlist sin frenos

El recorrido musical fue un balance perfecto entre sus raíces en la escena del rap y esos éxitos que le han dado la vuelta al mundo gracias al anime. La audiencia se volvió loca coreando cada pista, demostrando que el idioma no es barrera cuando el ritmo es tan adictivo.

El momento de mayor combustión llegó, como era de esperarse, con los openings que han roto el internet. Cuando sonaron los primeros acordes de «Bling-Bang-Bang-Born», el Pabellón Oeste explotó en un baile colectivo. Pero la verdadera joya de la corona fue «Otonoke», el tema elegido para cerrar un set impecable… aunque el público no estaba listo para dejarlos ir. Ante la insistencia, la banda complació a sus seguidores repitiendo el himno de «Mashle» antes del adiós definitivo, sellando una noche épica.

Una locura la conexión de R-Shitei y Dj Matsunaga con su público mexicano.
📸: Donaldo Enriquez.

«Mekishiko Saikō»: Conexión total

Más allá de la música, fue la actitud de la banda lo que se robó el corazón de todos. R-Shitei se esforzó por conectar con frases en español que desataron el júbilo total: desde el clásico «Viva México cabrones» hasta un emotivo «Nuestra primera vez en México». Alternando con agradecimientos en japonés y dejando claro que para ellos «Mekishiko saikō» (México es lo mejor), la conexión fue genuina y electrizante.

Creepy Nuts no solo vino a dar un concierto; vinieron a reclamar su lugar en el corazón de sus fans mexicanos, dejando claro que esta, su primera vez, es solo el inicio de una historia de amor con nuestro país.

La energía de Creepy Nuts en vivo era palpable.
📸: Donaldo Enriquez.