Susa en el Foro Shakespeare: El rugido de un corazón «Sin Miedo»

La noche del 27 de febrero no fue un concierto cualquiera; fue una reunión de esas que se quedan tatuadas en la memoria. En la penumbra cómplice del Foro Shakespeare, el ambiente no vibraba con la frialdad de un espectáculo masivo, sino con la calidez de una sala de estar compartida entre amigos, familia y esos fans que ya se sienten parte del círculo íntimo de Susa.

Un camaleón sonoro en el escenario

Desde los primeros acordes de «Te Estoy Queriendo», quedó claro que la noche sería un viaje sin brújula pero con mucho destino. Susa no es una artista de etiquetas, y su show es la prueba de fuego: nos llevó de la mano por un laberinto sonoro donde el rock más crudo se abrazaba con el pop, y donde de pronto, sin darnos cuenta, ya estábamos moviendo los pies al ritmo de un reggae, un rockabilly o una cumbia sabrosa. Esa fluidez orgánica para saltar de género en género es su superpoder; nada se siente forzado, todo suena a ella.

Susa tuvo a una talentosa pareja de bailarines durante su presentación en el Foro Shakespeare.
📸: Donaldo Enriquez.

El esperado encuentro: «Tan Lejos» cobra vida

El clímax emocional llegó con un invitado esperado por años: Mr. Blacky. El rapero mazatleco subió al escenario para que, por primera vez, «Tan Lejos» dejara de ser un himno de la distancia pandémica y se convirtiera en una realidad vibrante. La conexión entre ambos fue eléctrica, recordándonos que la música siempre encuentra el camino para unir los puntos cardinales.

Desde Mazatlán, Mr. Blacky llegó hasta el Foro Shakespeare para acompañar a Susa.
📸: Donaldo Enriquez.

El inicio de una Susa «Sin Miedo»

La velada sirvió como el bautizo oficial de su EP «Sin Miedo». Al interpretarlo de principio a fin, Susa demostró una madurez artística envidiable, especialmente en temas como «Detente» o la poderosa «Punto Final». Mención aparte merece su banda: un ensamble de músicos excepcionales que no solo acompañaron, sino que elevaron cada composición, dándole un cuerpo sonoro robusto que nos hizo vibrar hasta la última fila.

Entre guiños a su pasado con «No Te Va» (un regalo para los nostálgicos de Dulce Ácido) e inspiraciones profundas como «Déjame Decirte», Susa nos dejó claro que en su mundo no hay espacio para los temores. Fue una noche de liberación, de música pura y, sobre todo, de un talento que ya no tiene fronteras.

Susa nos dejó con ganas de más tras su excelente presentación.
📸: Donaldo Enriquez.