El cine mexicano vuelve a apostar por la provocación con el estreno de “Deseo”, un thriller erótico que llega hoy a las salas de todo el país bajo la producción de Pablo Cruz (El Estudio). Protagonizada por la experimentada Ludwika Paleta, junto a José María Yazpik y el joven Óscar Casas, la cinta intenta revivir un género que siempre genera conversación, pero que en esta ocasión camina por una delgada línea entre la sofisticación y la monotonía.
Una vida perfecta bajo el agua
La trama nos presenta a Lucero (Ludwika Paleta), una abogada de éxito que ha construido un entorno impecable: familia, estatus y control. Sin embargo, ese orden se resquebraja cuando aparece el joven instructor de natación de su hija. Lo que comienza como una atracción silenciosa se convierte rápidamente en un espiral de decisiones que amenazan con destruir su realidad.
La dirección de Teresa Simone es clara en su intención: el erotismo no se grita, se respira. A través de silencios y miradas, la película busca que el espectador perciba la tensión emocional antes que la acción física. Como bien mencionó Ludwika Paleta en conferencia de prensa: «No me interesan los personajes correctos, me interesan los personajes vivos».


IZQ: El elenco, la directora y los productores durante la conferencia de prensa que ofrecieron.
DER: Ludwika Paleta interpreta a la abogada ‘Lucero‘.
📸: Donaldo Enriquez.
Lo que brilla y lo que se apaga
El punto más fuerte de «Deseo» es, sin duda, su reparto. El ensamble actoral logra una dinámica familiar auténtica; la frescura del talento joven aporta un contraste necesario a la madurez de los protagonistas. No obstante, el guion no siempre le hace justicia a sus nombres.
Resulta un tanto decepcionante ver a un actor de la talla de José María Yazpik en un papel que se siente relegado, mientras que el personaje de Óscar Casas, aunque central para el conflicto, llega a percibirse plano o falto de la complejidad que la historia exigía para justificar tal caos.

Entre la intriga y lo cotidiano
A pesar de su factura técnica impecable y una atmósfera contemporánea y sofisticada, «Deseo» sufre de un ritmo aletargado. Lo que debería ser una tensión constante, por momentos se torna monótono y predecible. La película no es mala, pero cae en fórmulas comunes del thriller que ya hemos visto antes, lo que le quita el factor sorpresa.
Un detalle fascinante que surgió tras su presentación es la profundidad de las historias secundarias. Los personajes tienen tanta «tesitura» y contexto oculto que los productores han mencionado el interés de expandir este universo en una serie, lo cual explicaría por qué en la película algunas subtramas se sienten apenas pinceladas.
En Conclusión
“Deseo” es una película que cumple con encender la conversación sobre el deseo femenino sin juicios morales, pero que se queda corta en su ejecución narrativa. Es ideal para quienes disfrutan de dramas psicológicos pausados y estéticos, pero podría dejar con ganas de más a quienes busquen un thriller de alto voltaje que rompa los esquemas.
¿Vale la pena verla? Sí, por las actuaciones y la propuesta visual, pero ve preparado para un viaje más calmado y cotidiano de lo que el tráiler sugiere.