¿Un Nahual como mascota? La entrañable historia basada en Emilio Carballido que debes ver en familia

¿Qué pasa cuando la fantasía de nuestras leyendas se encuentra con la tierna necesidad de compañía de una infancia actual? La respuesta está en «Guille y el Nahual», una de las historias más entrañables del teatro familiar que hoy cobra vida en los escenarios de la Ciudad de México.

La obra nos introduce a Guille, una pequeña niña que pasa largas tardes sola en casa. Ella sueña con tener una mascota que la acompañe, pero ante la negativa de sus padres, el destino decide intervenir. Así es como se cruza en su camino un nahual muy peculiar: un ser mítico que vive oculto en la soledad porque todo el mundo le teme a su apariencia. Este encuentro inesperado detona una poderosa aventura que desafía los prejuicios y transforma el mundo de ambos personajes.

A continuación, te contamos por qué no te puedes perder esta maravillosa puesta en escena:

📸: Donaldo Enriquez.

Una joya ligera y entretenida

  • Se pasa como agua entre los dedos. La obra tiene un ritmo perfecto.
  • Es completamente digerible. Mantiene atentos tanto a los más pequeños como a los adultos.
  • Diversión para toda la familia. El balance entre humor, nostalgia y aventura es ideal.

Experiencia interactiva y recuerdos físicos

  • Dinámicas previas al show. La compañía ofrece actividades geniales con su mercancía oficial antes de iniciar.
  • Un regalo especial. Obsequian máscaras a la audiencia, un detalle hermoso para quienes aman coleccionar objetos físicos del teatro.

Marionetas llenas de magia artesanal

  • Diseño fabuloso. La hechura de las marionetas es simplemente espectacular.
  • Identidad y tradición. Tanto el nahual como el tierno gatito del inicio se sienten tradicionales, vivos y cargados de misticismo.

Una gran lección de vida

  • Amor por los animales. Nos recuerda la importancia de cuidar y respetar a todos los seres vivos.
  • Rescate cultural. Es una invitación abierta a valorar, abrazar y proteger nuestras tradiciones mexicanas.

📸: Donaldo Enriquez.